El consumo de una dieta occidental y un alto índice de masa corporal (IMC) son factores de riesgo para la progresión de fenotipos premalignos a mieloma múltiple, un cáncer hematológico. Un estudio reciente, el ensayo NUTRIVENTION (NCT04920084), administró una dieta rica en fibra y de base vegetal (comidas durante 12 semanas, asesoramiento durante 24 semanas) a 23 participantes con estados precancerosos de mieloma y un IMC elevado. La intervención demostró ser factible y mejoró la calidad de vida, así como factores de riesgo modificables: metabólicos (IMC, resistencia a la insulina), el microbioma (diversidad, composición) y el sistema inmunológico (inflamación, subconjuntos de monocitos). La trayectoria de la progresión de la enfermedad mejoró o se estabilizó en algunos participantes.
Los hallazgos del estudio se tradujeron a modelos de ratón Vk*MYC que simulan el estado precanceroso del mieloma. En estos modelos, una dieta rica en fibra retrasó la progresión de la enfermedad a través de una mejora en el metabolismo y la composición del microbioma, lo que condujo a un aumento en la producción de ácidos grasos de cadena corta que revitalizó la inmunidad antitumoral e inhibió el crecimiento tumoral. Estos efectos del consumo de fibra fueron independientes de la restricción calórica y la pérdida de peso.
Una dieta rica en fibra podría ser una intervención de bajo riesgo para retrasar la progresión al mieloma múltiple.
