Según dos estudios recientes, la alimentación podría jugar un papel importante en la prevención o el aumento del riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson. Un informe publicado por The Washington Post destaca ciertos alimentos que podrían ayudar a reducir esa probabilidad, mientras que una investigación difundida por CBS News vincula el consumo elevado de alimentos ultraprocesados con un mayor riesgo de padecerla.
El artículo de The Washington Post sugiere incorporar a la dieta alimentos ricos en antioxidantes y nutrientes protectores, como frutas y verduras de hoja verde, frutos secos, pescado graso y aceite de oliva. Asimismo, recomienda limitar el consumo de carnes rojas, lácteos enteros y alimentos altos en grasas saturadas, que podrían estar asociados con un mayor riesgo neurodegenerativo.
Por su parte, el estudio citado por CBS News analizó datos de largo plazo y encontró que las personas que consumían mayores cantidades de alimentos ultraprocesados —como snacks empaquetados, cereales refinados, bebidas azucaradas y comidas preparadas— tenían una incidencia más alta de Parkinson en comparación con aquellos cuya dieta se basaba en alimentos mínimamente procesados.
Ambos informes coinciden en señalar que, aunque la genética y el envejecimiento son factores clave en la aparición del Parkinson, los hábitos de vida, incluyendo la dieta, podrían influir en su desarrollo. Sin embargo, advierten que se necesita más investigación para establecer relaciones causales directas y comprender los mecanismos involucrados.
Los especialistas consultados en ambas notas enfatizan que ningún alimento por sí solo previene o causa la enfermedad, pero que adoptar un patrón alimentario equilibrado, basado en alimentos naturales y mínimamente procesados, forma parte de un enfoque integral para la salud neurológica.
