El 23 de abril de 2026 se publicó un nuevo Directivo de la Unión Europea sobre lucha contra la corrupción, que establece un marco jurídico armonizado a nivel comunitario para los delitos relacionados con la corrupción.
El objetivo principal de la normativa es superar la fragmentación actual del marco legal entre los Estados miembros, lo que ha generado incertidumbre y dificultades en la aplicación eficaz de las normas anticorrupción.
Al crear un enfoque común, el Directivo busca garantizar una mayor coherencia en la definición y persecución de los delitos de soborno y otros actos de corrupción, facilitando así la cooperación judicial y policial entre los países de la UE.
La medida responde a la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención y sanción frente a prácticas corruptas que afectan tanto al sector público como al privado, especialmente en un contexto de creciente interdependencia económica.
Se espera que la transposición de este Directivo al derecho nacional de cada Estado miembro contribuya a elevar los estándares de integridad y transparencia en toda la Unión Europea.
