La ciudad australiana de Alice Springs ha sido escenario de violentos disturbios tras la detención de Jefferson Lewis, de 47 años, acusado del asesinato de la niña Kumanjayi Little Baby, de cinco años. La policía de Territorio del Norte confirmó la detención de Lewis el jueves por la noche, tras una búsqueda que se extendió por más de cinco días.
Los altercados se produjeron frente al hospital de Alice Springs, donde se encontraba Lewis bajo custodia policial. Según informes, cientos de personas se congregaron en el lugar, provocando enfrentamientos con las fuerzas del orden. Un vehículo policial fue incendiado y los agentes fueron atacados con piedras. La policía respondió utilizando gas lacrimógeno y balas de goma para dispersar a la multitud.
El comisionado de policía de Territorio del Norte, Martin Dole, declaró a la cadena ABC que Lewis fue trasladado a Darwin por razones de seguridad, tanto para proteger al personal del hospital y a la policía, como para garantizar la seguridad del propio acusado.
La detención de Jefferson Lewis ha generado una gran conmoción en la comunidad, y el caso ha sido descrito como una «vergüenza nacional» por algunos observadores. Las autoridades han hecho un llamamiento a la calma y a la cooperación mientras continúan con la investigación.

