El billete verde ha ganado terreno frente al euro, con un incremento del 0,05% hasta alcanzar la paridad de 1,1780. También se observó un ligero aumento frente a la libra esterlina y el dólar canadiense, del 0,1% en ambos casos. Este comportamiento del dólar se debe, en gran medida, al debilitamiento del yuan chino (-0,35% hasta 6,8830) y, especialmente, del yen japonés (-0,75%), lo que ha impulsado el índice del dólar hasta los 97,93, revirtiendo la mayor parte de las pérdidas acumuladas desde el pasado jueves.
El franco suizo también ha mostrado fortaleza, apreciándose un 0,2% frente al euro, situándose en 0,9110, y un 0,15% frente al dólar.
La depreciación del yen se atribuye a la creciente incertidumbre sobre la posibilidad de una subida de tipos de interés por parte del Banco de Japón al inicio del nuevo año fiscal, que comienza el 1 de abril. La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, habría expresado reservas sobre un posible aumento de los tipos, a pesar de las indicaciones previas en este sentido por parte del gobernador del banco central, Kazuo Ueda, durante la última reunión de política monetaria.
El dólar recibió un leve impulso de la mejora en la confianza del consumidor estadounidense en febrero. La encuesta mensual del Conference Board arrojó un índice de 91,2, en comparación con los 89,0 registrados en enero. No obstante, este dato fue revisado al alza desde el 84,5 inicial, mientras que el consenso de Reuters se situaba en 87,0.
En el sector inmobiliario, el índice S&P/CS Composite, que mide la evolución de los precios de las viviendas unifamiliares en 20 áreas metropolitanas, aumentó un 1,4% en términos interanuales en diciembre, superando ligeramente las expectativas del consenso (1,3%). Este incremento se produjo tras un aumento del 1,4% en noviembre. A pesar de un aumento significativo en la oferta de viviendas de segunda mano y una disminución en el número de compradores, los precios se mantienen estables, lo que representa una paradoja.
