Cerca de cien personas participaron en una mesa redonda dedicada a la promoción de la donación de órganos y sangre, el sábado 7 de febrero, en la mezquita de Trélazé.
Responsables del centro de trasplantes del CHU de Angers, asociaciones de donación de sangre (Sang et vie Trélazé) y de órganos (Adot 49), junto con el referente religioso de la mezquita de Trélazé, intervinieron antes de dialogar con el público. Citando el Corán, el imán Issa Hamidou Mahamoud recordó que “quien salva una vida, salva a toda la humanidad”.
La urgencia de salvar una vida justifica plenamente la donación de órganos. Durante la oración del viernes, centró su sermón en este tema y advirtió a los fieles sobre la información errónea que circula en Internet.
Un testimonio conmovedor
La religión musulmana autoriza sin reservas la donación de órganos y sangre. “El musulmán que se niega a estos prelevamientos vitales, cuando podría salvar vidas, comete una falta ante Dios”, añadió el imán Hamidou Mahamoud.
Rémy Léridon, presidente de Adot 49, compartió un testimonio personal conmovedor. Tras el fallecimiento de su esposa, los prelevamientos realizados permitieron salvar la vida de siete personas. El público también escuchó el testimonio de una madre cuyo bebé fue salvado gracias a un trasplante de hígado. Su hijo, de 20 años actualmente, se encuentra en perfecto estado de salud.
En total, 22.585 pacientes estaban inscritos en la lista nacional de espera en 2025 y 852 fallecieron por falta de donantes.
Aurore Armand, doctora del CHU, insistió en que el cuerpo siempre se devuelve a la familia en perfecto estado, como después de una operación quirúrgica. El prelevamiento no impide las abluciones rituales ni los ritos religiosos. Éric Cochet, presidente de Sang et vie Trélazé, animó al público a asistir a las cuatro colectas anuales de sangre organizadas en Trélazé.
