Lo atractivo de los récords mundiales es que cualquiera puede intentarlo, y eso es precisamente lo que [Luke Maximo Bell] ha estado haciendo con el récord de velocidad de drones durante los últimos años, junto con otros equipos en una competencia amistosa. Después de que un grupo de australianos rompieran previamente el récord con unos impresionantes 626 km/h, el desafío estaba lanzado para que [Luke] y su padre recuperaran el título. Y lo lograron con la versión V4 de su diseño de cuadricóptero, incorporando una serie de mejoras que incluyen nuevos motores, nuevas hélices y un cuerpo optimizado para extraer el máximo rendimiento.
En el video se pueden observar estos cambios y las pruebas en detalle. Curiosamente, las simulaciones realizadas en el ordenador mostraron que el nuevo cuerpo debía ser más grande, lo que requirió el uso de una impresora FDM más grande. Afortunadamente, una conocida empresa de impresoras 3D FDM patrocina a casi todo el mundo, por lo que el nuevo diseño se imprimió en una Bambu Lab H2D, utilizando también la función de extrusor dual para imprimir piezas combinadas de PETG/TPU.
También se intentó montar una cámara de seguimiento en un segundo FPV en forma de cámara de 360 grados, pero resultó ser demasiado complejo para obtener buenas tomas, por lo que habrá que volver a intentarlo.
Finalmente, se estableció un nuevo récord mundial a una velocidad promedio de 657 km/h, lo que abre la puerta a que el próximo equipo intente superarlo. En cuanto al límite, los aviones de hélice han alcanzado velocidades superiores a los 800 km/h, por lo que todavía hay mucho margen antes de que detalles como la barrera del sonido se conviertan en un problema.
