La buena salud no tiene por qué ser complicada. Dormir, hidratarse y respirar son funciones fundamentales para la vida, y realizar pequeños ajustes en estas funciones básicas puede tener un impacto significativo en nuestro bienestar.
El doctor Michael Breus, autor de ‘Duerme, bebe, respira’ (ed. Hestia), comparte una estrategia innovadora de 21 días para optimizar los hábitos del sueño, la hidratación y la respiración. Según el doctor Breus, en pocos días, uno puede sentirse mejor física, mental y emocionalmente, encaminándose hacia un equilibrio corporal duradero. “La buena salud parte de dormir, hidratarse y respirar, pero hay que hacerlo bien”, asegura.
Tres hábitos sencillos que transforman tu cuerpo y tu mente
Dormir mejor, mantenerse hidratado y respirar correctamente ayuda a perder peso, reducir la inflamación y potenciar la inmunidad y la energía. El doctor Breus desmiente que el bienestar sea inalcanzable, costoso o complicado, afirmando que se basa en realizar cambios sencillos que mejoren nuestras funciones más básicas.
Los tres pilares propuestos por Breus están interconectados: dormir bien favorece una mejor hidratación y respiración; mantenerse hidratado mejora el sueño y la respiración; y respirar correctamente conduce a un mejor sueño e hidratación. Esta interconexión demuestra que nuestros sistemas vitales evolucionaron para trabajar en conjunto y lograr la homeostasis, el equilibrio deseable del organismo.
¿Cómo afecta el sueño al estado de hidratación, y viceversa?
El experto explica que dormir conlleva la pérdida de líquidos a través del sudor y la exhalación, por lo que es normal despertarse con sed. En su plan, propone beber 475 ml de agua al levantarse para compensar esta pérdida. Además, el sueño y la hormona que regula los riñones trabajan juntos para evitar que tengamos que levantarnos al baño con frecuencia durante la noche, y la alteración del sueño afecta el ritmo renal.
En cuanto a la función cerebral, durante el sueño REM, el sistema glinfático limpia y desintoxica el cerebro, incluyendo las áreas que regulan la sed y la respiración. Por lo tanto, el sueño refuerza los impulsos de sed y respiración, así como los cronorritmos que controlan los demás sistemas del organismo.
A la inversa, cuando estamos deshidratados, la regulación de la temperatura corporal se altera, por lo que es clave mantenerse hidratados para enfriar el organismo y descansar. La deshidratación también puede ser una causa de calambres nocturnos en las piernas, y el estrés puede mitigarse con una hidratación adecuada.
Esta es la relación entre el sueño y la respiración
Durante el sueño, la frecuencia respiratoria se modifica. Por ejemplo, la apnea del sueño interrumpe la respiración nocturna, impidiendo alcanzar las diferentes etapas del sueño necesarias para un descanso adecuado.
La respiración también afecta al sueño: la respiración abdominal profunda, con exhalaciones más largas que las inhalaciones, calma el cuerpo y la mente para inducir el descanso. Cuando la hormona del estrés se mantiene elevada por la noche, se puede modular con técnicas de respiración diafragmática 4-7-8 para invertir la tendencia del cortisol.
El nexo entre beber y respirar, tercer punto clave para una buena salud
Al beber agua, mantenemos las capas de moco del sistema respiratorio fluidas, lo que permite que el aire circule libremente mientras patógenos y contaminantes quedan atrapados, previniendo infecciones respiratorias. La tráquea y los bronquios, tejidos blandos que necesitan expandirse y contraerse con cada respiración, se mantienen flexibles gracias a la hidratación.
Además, nuestras células necesitan estar bien hidratadas para absorber el oxígeno y usarlo para producir energía. Diversos estudios han demostrado que la respiración oral implica un 42% más de pérdida de agua que la nasal.
Finalmente, la respiración abdominal profunda ayuda a mantenernos calmados y relajados, lo que beneficia el sueño y permite un descanso adecuado. El doctor Michael Breus concluye que el cuerpo, de forma natural, busca el equilibrio y el bienestar, y nosotros solo debemos ayudarlo a lograrlo.
