La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró este domingo una emergencia de salud pública de importancia internacional por el brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda, donde se han registrado más de 300 casos sospechosos y 88 muertes confirmadas. Se trata del primer episodio de este tipo en Uganda en más de una década y el cuarto en la RDC desde 2018, pero la OMS advirtió que, a diferencia de la pandemia de COVID-19, este brote no cumple los criterios para ser considerado una emergencia global de alcance pandémico.
¿Por qué es grave este brote?
El ébola, causado en este caso por el virus Bundibugyo, es una enfermedad altamente contagiosa que se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas o superficies contaminadas. Según la OMS, su tasa de letalidad puede superar el 50% en brotes previos, aunque este dato varía según la cepa y la respuesta sanitaria. Lo que preocupa especialmente a las autoridades es la expansión geográfica del virus:

- El brote se originó en la provincia de Ituri (RDC), pero ya se han confirmado casos en Kinshasa, la capital del país, ubicada a más de 1,000 kilómetros del epicentro. Un paciente infectado viajó desde Ituri a la capital, lo que sugiere movilidad del virus hacia zonas densamente pobladas.
- En Uganda, las autoridades reportaron casos en la región fronteriza con la RDC, mientras que en la RDC se detectaron infecciones en Kivu del Norte, una provincia con alta densidad poblacional y conflictos armados activos.
- La ciudad de Goma, con más de un millón de habitantes, confirmó el primer caso de ébola en su territorio. La persona infectada llegó desde Ituri y actualmente está en aislamiento, pero el riesgo de propagación en un área urbana es elevado.
La OMS subrayó que el brote no está bajo control y que existe un riesgo «muy alto» de que se propague a otros países vecinos, especialmente por la movilidad transfronteriza y la inestabilidad en la región. «La situación es grave, pero no desesperada si se actúa con rapidez», declaró un funcionario de salud global, citando la necesidad de refuerzo en vigilancia epidemiológica, vacunación y tratamiento temprano.
¿Qué medidas se están tomando?
Ante la emergencia, la OMS y los gobiernos afectados han implementado varias acciones:
- Vigilancia y aislamiento: Se han establecido puntos de control en fronteras y aeropuertos, aunque la OMS desaconsejó el cierre de fronteras internacionales, ya que podría afectar el acceso a suministros médicos y agravar la crisis humanitaria.
- Vacunación: Se está utilizando la vacuna experimental rVSV-ZEBOV, probada en brotes anteriores, para proteger a trabajadores de salud y contactos de casos confirmados. La OMS ha solicitado más dosis para escalar la respuesta.
- Coordinación internacional: Países como Estados Unidos ya han iniciado operaciones para reubicar a un «pequeño número» de ciudadanos afectados, mientras que la Unión Europea y organizaciones humanitarias han movilizado recursos para fortalecer los sistemas de salud locales.
- Apoyo a comunidades: En zonas de conflicto, como Kivu del Norte, se enfrentan desafíos adicionales por la desconfianza hacia autoridades y el desplazamiento forzado de poblaciones. La OMS trabaja con líderes locales para promover la prevención.
Un oficial de salud en la región declaró a medios internacionales que el brote los ha puesto «en modo pánico», pero enfatizó que la experiencia acumulada en brotes previos —como el de 2018-2020 en la RDC— permite actuar con mayor precisión. «El mayor riesgo no es el virus en sí, sino nuestra capacidad para contenerlo a tiempo», añadió.
¿Cómo se transmite el ébola y cómo prevenirlo?
El ébola se propaga principalmente por:

- Contacto directo con sangre, vómitos, heces o sudor de personas infectadas.
- Tocar superficies contaminadas (como ropa de cama o jeringas) y luego llevarse las manos a la boca o los ojos.
- En contextos de brotes, el enterramiento inseguro de cadáveres también es una vía de transmisión.
Las medidas clave de prevención incluyen:
- Lavado frecuente de manos con agua y jabón o uso de alcohol en gel.
- Evitar contacto con personas enfermas o sus fluidos corporales.
- Notificar de inmediato a autoridades sanitarias cualquier síntoma (fiebre, dolor muscular, hemorragias).
- En zonas afectadas, seguir las indicaciones de aislamiento y cuarentena.
La OMS recordó que, aunque el riesgo para otros países es bajo, la comunidad internacional debe mantenerse alerta y apoyar la respuesta en la RDC y Uganda. «Este es un momento crítico para evitar que el ébola se convierta en una crisis de mayores proporciones», advirtió el organismo.
