Ciudad de México. México iniciará conversaciones con diversos países para establecer planes de acción en torno a minerales críticos, siguiendo el acuerdo alcanzado recientemente con Estados Unidos, anunció este jueves el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
En un mensaje en su cuenta de X, antes Twitter, Ebrard explicó que el plan de acción con Estados Unidos, firmado el miércoles, se centra en consultas mutuas y en la presentación, en los próximos 60 días, de alternativas relacionadas con minerales críticos.
Según el secretario, los minerales críticos son aquellos que un país no posee en cantidades suficientes y, por lo tanto, necesita importar. También incluye aquellos cuya importación se ve afectada por problemas de suministro o distorsiones en su origen. “La lista varía mucho, ya que las necesidades de cada país son distintas”, precisó.
Ebrard detalló que el acuerdo con Estados Unidos se basa en el intercambio de información y el diálogo, siempre respetando las leyes y la soberanía de México. Aseguró que se buscará un diálogo similar con otras naciones en los próximos 60 días.
Entre los países con los que se planea iniciar conversaciones a corto plazo se encuentran Canadá, con una delegación que visitará México el 16 de febrero, Japón, la Unión Europea y otras naciones. “Canadá es un socio muy relevante para México”, enfatizó.
El funcionario subrayó la importancia de que México participe activamente en el nuevo ordenamiento global de minerales críticos. “La instrucción es que participemos en este nuevo ordenamiento, ya que, como dijo el primer ministro de Canadá, si no estás en la mesa, estás en el menú”, concluyó.
El Plan de Acción con Estados Unidos, anunciado el 4 de febrero por Jamieson Greer, representante Comercial de EU, contempla la identificación de minerales críticos de interés mutuo, la exploración de precios mínimos ajustados en frontera para importaciones y consultas para incorporar dichos precios en un acuerdo plurilateral vinculante.
Este mecanismo se enmarca en la preparación de la revisión conjunta del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en julio de 2026 y busca mitigar las vulnerabilidades en las cadenas de suministro esenciales para la transición energética, la electromovilidad y las tecnologías avanzadas, en un contexto donde China domina el procesamiento global de estos recursos.
