Un consorcio de organizaciones juveniles y estudiantiles ha expresado su profunda preocupación por el estado del sistema educativo alemán, abarcando desde guarderías hasta universidades. En una carta abierta publicada el viernes dirigida a varios ministros federales y miembros del Bundestag, el grupo denuncia el deterioro de las instalaciones, la escasez masiva de profesores, el creciente número de estudiantes con problemas de salud mental y la precarización laboral de los jóvenes académicos.
La misiva, que califica la situación como “dramática”, se opone a lo que describen como una “liquidación de la educación” y exige una “financiación educativa sostenible”. Las organizaciones instan a los responsables políticos a abordar las deficiencias estructurales y garantizar una inversión adecuada para asegurar la calidad y el acceso a la educación en todos los niveles.
