El sistema educativo de Ziguinchor presenta un contraste marcado entre los logros en el acceso a la educación y los desafíos en la calidad de los resultados, según se desprende de las evaluaciones recientes realizadas por las autoridades académicas de la región.
Durante la revisión anual celebrada el jueves 16 de abril de 2026, se destacó que el tasa bruta de escolarización en el nivel elemental ha superado la barrera simbólica del 100 %, colocando a Ziguinchor entre las regiones con mayor cobertura educativa en Senegal. Además, la región ocupa el segundo puesto a nivel nacional en indicadores de prescolar, lo que refleja un avance significativo en la accesibilidad desde las primeras etapas de formación.
Sin embargo, el desempeño en el bachillerato ha mostrado una tendencia preocupante. El taux de réussite se establece en 38 %, un resultado que representa una disminución de tres puntos respecto al año anterior y que se aleja del objetivo inicial fijado en un 46 %. Esta baja ha sido atribuida, entre otros factores, a la escasa participación de los estudiantes en las series científicas, que atrae a menos del 10 % de los candidatos de la región.
En contraste, los resultados del Certificado de Fin de Estudios Elementales (CFEE) y el Brevet de Fin de Estudios Medios (BFEM) muestran un desempeño sólido, con tasas de éxito del 91 % y el 82 %, respectivamente, ambos por encima de la media nacional. Estos indicadores confirman una base educativa fuerte en los niveles primarios y medios.
El diagnóstico también revela una tasa de abandono escolar estimada en un 11 %, particularmente elevada en el ciclo secundario debido a deserciones y repeticiones. Ante este escenario, las autoridades académicas han recomendado una serie de medidas correctivas, entre ellas la revalorización de la enseñanza de las ciencias, el fortalecimiento de la formación docente y la mejora del seguimiento individualizado de los estudiantes.
Se ha subrayado la importancia de implicar davantage a las comunidades locales en el apoyo a los esfuerzos estatales, especialmente a través de los comités de gestión escolar, cuyo funcionamiento se considera generalmente adecuado. Asimismo, se ha destacado la necesidad de modernizar los equipos científicos en los establecimientos para incentivar una mayor orientación hacia las carreras técnicas y científicas.
El objetivo del plan de trabajo anual en curso consiste en aprovechar los avances alcanzados en el nivel elemental para enfrentar los desafíos del nivel secundario y revertir la tendencia descendente en los resultados del bachillerato.
