California y 19 estados más, en su mayoría gobernados por demócratas, han demandado al gobierno del presidente Donald Trump por las tarifas de 100.000 dólares (85.244,23 euros) impuestas a las visas para trabajadores.
El fiscal general de California, Rob Bonta, anunció ayer que la medida viola claramente la ley, ya que la elevada tarifa excede lo autorizado por el Congreso.
La visa H-1B permite a las empresas contratar a trabajadores especializados como médicos, programadores o personal de enfermería. Anteriormente, el costo de esta visa era de unos pocos miles de dólares, pero ahora asciende a 100.000 dólares, lo que representa un obstáculo costoso para los empleadores.
Bonta: “Tarifa Ilegal”
Bonta explicó que California reconoce la contribución de profesionales cualificados de todo el mundo al progreso del estado. La “tarifa ilegal de 100.000 dólares para las visas H-1B”, impuesta por Trump, genera cargas financieras innecesarias para los empleadores públicos y agrava la escasez de mano de obra en sectores clave.
Según Bonta, la tarifa de 100.000 dólares para las visas perjudicará a todos los estados y podría comprometer la calidad de la educación, dado que existe una escasez nacional de maestros, especialmente en áreas como ciencias y lenguas extranjeras.
Recientemente, Trump también anunció una opción aún más costosa para ingresar a Estados Unidos: la “Tarjeta Oro Trump” por un millón de dólares, que permite a personas con altos recursos económicos adquirir el derecho a residir en el país.
