Estados Unidos e Irán: Rubio advierte que el acuerdo podría demorar días mientras se intensifican los ataques
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, advirtió este martes que un posible acuerdo con Irán para desescalar las tensiones en el Estrecho de Ormuz podría tomar «días» en concretarse, mientras Washington lanza nuevos ataques en la región. Las declaraciones coinciden con una escalada de tensiones que ha puesto en jaque la navegación comercial y la estabilidad geopolítica.
En declaraciones a medios internacionales, Rubio subrayó que el Estrecho de Ormuz —clave para el transporte global de petróleo— «se reabrirá de una forma u otra». Sin embargo, advirtió que el proceso no será inmediato, ya que las negociaciones con Teherán aún enfrentan obstáculos técnicos y políticos. «No habrá soluciones mágicas», señaló, en un tono que refleja la cautela de la administración estadounidense ante posibles avances diplomáticos.
Mientras tanto, fuentes diplomáticas confirmaron que EE.UU. Ha intensificado sus operaciones militares en la zona, en respuesta a lo que calificaron como «actos hostiles» atribuidos a milicias respaldadas por Irán. Aunque tanto Washington como Teherán han minimizado las expectativas de un avance rápido en las conversaciones, analistas consultados por CNBC señalan que la presión internacional para desbloquear el estrecho sigue siendo un factor crítico.
¿Qué propone el acuerdo en negociación?
Según detalles filtrados y analizados por CNN, el borrador de entendimiento entre ambas partes incluiría medidas para:

- Reducir las acciones militares directas en el golfo Pérsico, aunque sin un cese total de hostilidades.
- Establecer un mecanismo de verificación para garantizar el cumplimiento de los términos, supervisado por terceros países.
- Reanudar —de forma gradual— el tránsito de buques comerciales por el Estrecho de Ormuz, con garantías de seguridad para las embarcaciones.
No obstante, las diferencias sobre el alcance de las concesiones y la confianza mutua siguen siendo barreras significativas. «No hay un consenso claro sobre qué constituye un avance real», declaró un diplomático anónimo a The Wall Street Journal, quien pidió no ser identificado.
El factor tiempo: ¿Por qué podría extenderse el proceso?
Rubio destacó que la complejidad de las negociaciones —que involucran a múltiples actores regionales y globales— explicaría los plazos prolongados. «Las decisiones en esta materia no se toman en horas, sino en días, cuando hay que equilibrar intereses estratégicos con la urgencia humanitaria», explicó.
En paralelo, The Times of Israel reportó que Irán ha adoptado una postura defensiva, evitando tanto confirmar como descartar avances. «No hay una ruptura inminente en la guerra», admitió un funcionario iraní bajo condición de anonimato, en línea con el tono cauto que ambas partes han mantenido en las últimas 72 horas.
Mientras las conversaciones avanzan —o se estancan—, el mundo observa con atención cómo se desarrollan los próximos movimientos. Lo cierto es que, hasta ahora, ni Washington ni Teherán han dado señales de que estén cerca de un acuerdo definitivo.
