El Senado de Estados Unidos aprobó este viernes un acuerdo para evitar un cierre patronal a largo plazo. Sin embargo, dado que el texto también debe ser aprobado por la Cámara de Representantes, que no se reúne hasta el lunes, se espera que entre en vigor un cierre patronal de corta duración a partir de la medianoche (hora local). El origen del conflicto radica en un desacuerdo entre republicanos y demócratas sobre regulaciones más estrictas para los agentes de la polémica agencia de inmigración ICE.
La Cámara alta aprobó por unanimidad una extensión de la financiación para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) por dos semanas. La propuesta legislativa ahora pasa a la Cámara de Representantes. Sin la votación de la segunda cámara, la suspensión de la financiación es inevitable, aunque se prevé que sea de corta duración. Ambas partes en el Senado expresaron su esperanza de que el cierre patronal dure solo unos pocos días.
La extensión aprobada por el Senado tiene como objetivo ganar tiempo para las negociaciones sobre las controvertidas operaciones de la agencia de inmigración. El desacuerdo se centra en las facultades de esta agencia. El plan ahora aprobado por el Senado prevé separar el presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional del paquete presupuestario más amplio.
Los demócratas amenazaron con bloquear la votación
Mientras que los demás ministerios permanecerían financiados de forma regular, la financiación del DHS se extendería solo por dos semanas para dar tiempo a las negociaciones sobre sus métodos policiales. Los demócratas habían amenazado con bloquear la votación después de que, el pasado fin de semana en Minneapolis, Alex Pretti, un enfermero sin antecedentes penales, se convirtiera en la segunda persona estadounidense inocente asesinada este mes por agentes de ICE.
Como consecuencia, los demócratas exigen, entre otras cosas, que los agentes de ICE porten cámaras corporales, que se prohíban las máscaras faciales y que se requiera una orden judicial para los registros. Los republicanos han mostrado disposición a dialogar sobre algunos puntos. Ambas partes se esfuerzan por evitar una escalada como la del pasado otoño, cuando una disputa sobre la atención médica provocó un cierre patronal de 43 días que, según las estimaciones, costó a la economía estadounidense once mil millones de dólares.
