El ejército de Estados Unidos bombardeó este viernes otra embarcación en el océano Pacífico oriental, alegando que transportaba drogas, en un ataque que dejó tres muertos más y elevó a más de 200 el saldo de fallecidos en lo que expertos califican como una campaña ilegal. Según un comunicado de US Southern Command, la operación forma parte de la Joint Task Force Southern Spear, una iniciativa de nueve meses ordenada por el presidente Donald Trump.
La acción, descrita como un «golpe cinético letal», se enmarca en una estrategia militar que ha sido cuestionada por su impacto en civiles y su legalidad bajo el derecho internacional.
