El ministro de Finanzas de Estados Unidos, Scott Bessent, ha calificado el nuevo acuerdo alcanzado por casi 150 países como “una victoria histórica para la preservación de la soberanía estadounidense y la protección de los trabajadores y empresas de EE. UU. frente a la injerencia extraterritorial”.
El acuerdo original, que data de 2021, fue negociado a través de la OCDE con la participación de Estados Unidos, la Unión Europea, el Reino Unido, Corea del Sur, Japón y Canadá. Su objetivo principal es evitar que las empresas multinacionales trasladen sus beneficios a paraísos fiscales como Bermudas y las Islas Caimán con el fin de reducir su carga impositiva.
