Según un estudio publicado el 10 de febrero en The British Journal of Sports Medicine, el ejercicio físico puede reducir los síntomas de la depresión y la ansiedad.
Neil Richard Munro, de la James Cook University en Queensland, Australia, y sus colegas realizaron un metaanálisis de ensayos controlados aleatorios para examinar los efectos del ejercicio sobre la depresión y la ansiedad en todos los grupos de población, incluidos niños y adultos con síntomas clínicos y subclínicos. Se incluyeron 63 estudios con un total de 79.551 participantes.
Los investigadores descubrieron que el ejercicio redujo los síntomas de depresión y ansiedad (diferencias de medias estandarizadas de –0,61 y –0,47, respectivamente). El impacto más significativo sobre la depresión y la ansiedad se observó con el ejercicio aeróbico. Dentro de los grupos de población estudiados, los mayores beneficios para la depresión se encontraron en adultos de entre 18 y 30 años y en mujeres posparto. Se observó una asociación entre la reducción de la depresión y la práctica de ejercicio en entornos grupales y supervisados. La asociación más fuerte con la reducción de la ansiedad se observó con ejercicios de menor duración e intensidad.
“El ejercicio es una opción de tratamiento accesible y rentable para la depresión y la ansiedad, por lo que estos hallazgos deben traducirse en directrices claras y aplicables para garantizar una adopción generalizada y un impacto a largo plazo”, afirman los autores.
