Un nuevo informe publicado por el American Journal of Managed Care (AJMC) muestra que el ejercicio físico puede reducir significativamente el riesgo de mortalidad por todas las causas en personas con enfermedad renal crónica (ERC).
Según el estudio, la actividad física regular se asocia con numerosos beneficios para los pacientes que padecen esta condición, incluyendo una mejora en la salud general y una disminución en el riesgo de muerte prematura.
Los investigadores destacan que, aunque se necesitan más estudios para determinar el tipo, intensidad y duración óptimos del ejercicio, los hallazgos actuales respaldan la inclusión de la actividad física como parte integral del manejo de la ERC.
El informe subraya que estos hallazgos son particularmente relevantes dado el alto riesgo de morbimortalidad asociado a la enfermedad renal crónica, y sugiere que promover el ejercicio podría ser una estrategia eficaz para mejorar los resultados clínicos en esta población.
