El deporte es beneficioso para el cerebro. Investigadores han demostrado, en un estudio publicado en el International Journal of Mental Health Promotion, que incluso una breve sesión de ejercicio puede mejorar el rendimiento cognitivo. Esta conclusión se obtuvo a partir de un estudio realizado con estudiantes.
¿Cuáles son los efectos de la actividad física en las capacidades cognitivas?
Cuarenta y tres participantes realizaron una sesión de ejercicio de 10 minutos justo antes de asistir a una clase. Posteriormente, completaron cuestionarios que permitieron a los investigadores evaluar sus funciones ejecutivas antes y después del ejercicio. Se realizó una segunda prueba en otro día, donde los estudiantes respondieron a los mismos cuestionarios antes y después de la clase, pero sin realizar ejercicio físico, sirviendo como grupo de control.
Los científicos se centraron en los efectos de esta sesión de ejercicio en las funciones ejecutivas, definidas como “el conjunto de procesos cognitivos que permiten fijarse objetivos y alcanzarlos“. Según los autores, “estos procesos cognitivos intervienen en la resolución de problemas, la planificación y la gestión de las emociones“. Al comparar los resultados de los diferentes experimentos, observaron que el deporte mejoraba estas funciones.
Un ejercicio físico de intensidad moderada es suficiente para mejorar las funciones cognitivas
Los científicos aclaran que el ejercicio necesario para tener un efecto positivo en la cognición no necesita ser de alta intensidad. “La intensidad moderada requerida es comparable a la necesaria para caminar rápidamente entre dos edificios del campus para una reunión, si se va un poco tarde“, explica Charles Hillman, coautor de la investigación. En los experimentos de laboratorio, el investigador y su equipo compararon los efectos de una sesión intensa de HIIT (entrenamiento interválico de alta intensidad) con el MICE, una forma de ejercicio continuo de intensidad moderada. “En adultos jóvenes, la mejora de las capacidades cognitivas fue más marcada después de un ejercicio de intensidad moderada“, señalan.
Salud cerebral: los beneficios de la actividad física
El especialista recuerda que la actividad física regular es una de las claves para una buena salud cerebral a largo plazo. Menciona el yoga, el ciclismo de montaña o el senderismo como ejemplos, pero subraya que existen “muchas maneras de mantenerse activo, y basta con probar para encontrar las que mejor se adapten a cada uno“. Según él, los beneficios del ejercicio físico sobre la cognición y las funciones ejecutivas son prácticamente innegables. “Este estudio se suma a la lista de evidencias que sugieren que todos nos beneficiaríamos de movernos más, especialmente antes de actividades que requieran concentración y capacidad para resolver problemas“, concluye. “Creo que es innegablemente útil hacer ejercicio antes de las clases“.
