Más de 30% de los adultos en Inglaterra con problemas graves de visión retrasan el tratamiento por miedo, según un estudio de Specsavers. La investigación revela que el temor a lo desconocido o a los procedimientos médicos frena a una parte significativa de la población que necesita atención oftalmológica urgente.
¿Por qué los pacientes evitan buscar ayuda?
El informe de Specsavers, cadena internacional de ópticas y servicios visuales, destaca que la ansiedad ante diagnósticos como la degeneración macular, el glaucoma o la retinopatía diabética es un factor clave. Según los datos, muchos afectados posponen consultas o intervenciones hasta que los síntomas empeoran, lo que puede agravar su condición.
La organización advierte que este retraso no solo afecta la calidad de vida, sino que en algunos casos aumenta el riesgo de pérdida irreversible de la visión. «La detección temprana es crucial, pero el miedo paraliza a demasiadas personas», señalan fuentes de la empresa en el estudio.
