El Al Ahli saudí se coronó campeón de la Liga de Campeones Élite de Asia por segunda temporada consecutiva tras vencer al Machida Zelvia japonés por 1-0 en la final disputada en el Estadio Ciudad Rey Abdullah de Yeda.
El equipo dirigido por su técnico tuvo que jugar más de 50 minutos con diez jugadores tras la expulsión de Zakaria Hawsawi en el minuto 68, pero logró imponerse gracias al gol de Fares Al Brikan en el minuto 96, quien aprovechó un pase de Franck Kessié y un centro de Riyad Mahrez para marcar el único tanto del partido.
Tras el triunfo, el delantero argelino Riyad Mahrez declaró que «hemos complicado las cosas por nosotros mismos», en referencia al esfuerzo necesario para lograr el título pese a las adversidades durante el partido.
Franck Kessié fue destacado como uno de los jugadores más influyentes en el triunfo, mientras que el capitán del equipo, Mendy, resaltó que el título se logró «gracias a la fuerza del grupo y la personalidad fuerte del equipo».
La victoria asegura al Al Ahli su segundo título consecutivo en la Liga de Campeones Élite de Asia, consolidando su dominio reciente en el torneo continental.
