El Banco de la Reserva de Australia (RBA) ha dado un paso decisivo hacia la era de las redes sociales al incursionar en Instagram. A finales de la semana pasada, el banco central puso en marcha tres campañas en dicha plataforma, así como en Facebook y Threads, todas ellas propiedad de Meta.
Este despliegue es el resultado de una estrategia de contenido patrocinado que fue probada a finales del año pasado. Con este movimiento, el RBA busca abrir un nuevo frente en su lucha contra la inflación.
La transición hacia canales de comunicación más modernos ha sido gradual. Hace dos años, la institución comenzó a realizar conferencias de prensa tras cada decisión de política monetaria, sumándose a los discursos principales y las charlas informales que ya utilizaba. Ahora, la entidad apuesta por el alcance de las plataformas digitales.
A pesar de esta iniciativa, el banco central australiano mantiene una presencia digital modesta en comparación con sus pares; actualmente cuenta con menos seguidores que otros bancos centrales de Europa e incluso que el de Venezuela.
