Un cineasta sostiene que el público no ha perdido el interés por el cine, sino que siente apatía hacia las secuelas interminables, las ideas recicladas y las franquicias multimillonarias. De acuerdo con el director, el aburrimiento actual no es hacia el medio cinematográfico, sino hacia la falta de originalidad en las producciones.
¿Por qué el público rechaza las franquicias actuales?
El cineasta argumenta que el problema radica en la saturación de secuelas y la dependencia de franquicias con presupuestos de miles de millones de dólares. Según el director, estas fórmulas repetitivas y las ideas recicladas son las que generan el desinterés en la audiencia, y no el cine como tal.
