El mundo del espectáculo flamenco ha despedido a Margriet Hermans en una emotiva ceremonia que reunió a numerosas figuras del entretenimiento. Según reportes de Nieuwsblad, el evento fue calificado por el artista Jacques Vermeire como una despedida de tal magnitud que parecía «casi un funeral de Estado».
Un último adiós entre amigos y colegas
La ceremonia estuvo marcada por momentos de gran carga emocional. De acuerdo con HBVL, el homenaje incluyó una oda recitada por Luc Appermont, un poema dedicado a la memoria de la artista y una ovación de pie por parte de los asistentes. El tono del evento fue capturado por Nieuwsblad, que transmitió la ceremonia vía livestream, destacando el deseo compartido por los presentes de que, en sus palabras, «la dejen reírse bien allá arriba».
La despedida alcanzó su punto más conmovedor durante el discurso final. Su hija, Celien, tomó la palabra para dedicarle unas últimas palabras a su madre, definiéndola como su «mejor amiga» en un mensaje que resonó entre los asistentes, según informó VRT.
La presencia de Hermans en la pantalla
A pesar del duelo, el público podrá seguir viendo a Margriet Hermans en televisión. La artista forma parte del nuevo elenco del programa De verraders. Según HLN, su participación fue grabada en un momento en el que «no había ni una nube en el cielo», lo que permite a sus seguidores disfrutar de su trabajo televisivo póstumo.
Contrastes en la cobertura mediática
La cobertura del evento refleja la relevancia de Hermans en la cultura popular flamenca. Mientras que Nieuwsblad enfatizó la escala masiva de la asistencia y la comparación con un funeral de Estado, otros medios como HBVL y VRT se centraron en los detalles íntimos de la ceremonia, como el discurso de su hija y la participación de Luc Appermont. Esta diferencia de enfoque subraya tanto su estatus como figura pública como el impacto personal que dejó en sus allegados.
