El conde Charles Spencer revela en sus memorias que el rey Carlos III le dijo tras la muerte de la princesa Diana que la olvidaremos muy pronto
, desatando una nueva controversia sobre la familia real británica antes del lanzamiento del libro previsto para septiembre de 2026.
Las tensiones en torno al Palacio de Buckingham vuelven a situarse en el centro de la atención mediática a raíz de las memorias tituladas Swan Song: Diana, my sister (El canto del cisne: Diana, mi hermana
), escritas por el conde Charles Spencer. Los primeros extractos publicados por la prensa escrita anticipan revelaciones que profundizan en las secuelas humanas y políticas del fallecimiento de la princesa Diana en 1997, un episodio que sacudió los cimientos de la monarquía británica.
Una llamada telefónica y la discusión sobre el cortejo fúnebre
En el núcleo de las revelaciones se encuentra un intercambio tenso entre el entonces príncipe Carlos y su cuñado, Charles Spencer. El conflicto surgió cuando el conde se opuso firmemente a que los príncipes William y Harry, que entonces tenían 15 y 12 años, caminaran expuestos públicamente detrás del féretro de su madre durante la procesión fúnebre.

Según los fragmentos adelantados por el Daily Mail, la presión para que los jóvenes príncipes encabezaran el cortejo provenía de toda la familia real y no únicamente de su padre. Ante las objeciones de Charles Spencer, quien argumentaba que Diana no habría deseado exponer a sus hijos de esa manera, el entonces príncipe Carlos argumentó que él mismo había participado en el cortejo fúnebre de su tío abuelo, Lord Mountbatten, cuando tenía 30 años de edad, un argumento que incrementó la confrontación al tratarse de menores de edad.
Él desató por teléfono lo que siempre he interpretado como su desprecio reprimido por Diana y su horror ante el impacto que su muerte había tenido en el mundo. ‘No se preocupen’, dijo, ‘la olvidaremos muy pronto’.
Charles Spencer, hermano de la princesa Diana, vía BBC
El conde Spencer relató que quedó atónito ante la frase del actual monarca, respondiéndole que no podía creer lo que estaba oyendo antes de cortar la llamada telefónica. Años más tarde, el príncipe Harry reconoció públicamente que caminar detrás del féretro de su madre con 12 años fue algo que ningún niño debería tener que hacer, señalando en 2017 a la BBC que, aunque en retrospectiva se alegraba de haber formado parte de aquel día, inicialmente no tuvo una opinión formada sobre la corrección de aquella decisión.
La respuesta del Palacio de Buckingham y el impacto del duelo
Frente a las afirmaciones publicadas en los extractos literarios, un portavoz oficial del Palacio de Buckingham emitió un comunicado institucional para matizar el estado emocional y la perspectiva de la Corona sobre aquellos hechos, adoptando una postura cautelosa ante la publicación del volumen.

Si bien por principio no hacemos comentarios sobre libros, Su Majestad es consciente de que el dolor del duelo fraterno puede nublar la razón, afectar el juicio y teñir la memoria de maneras que otros no reconocen, incluso muchos años después de tal pérdida.
Portavoz, Palacio de Buckingham
La institución monárquica enfrenta así un nuevo foco de tensión pública. Los analistas y medios internacionales señalan que este testimonio reabre el debate sobre la gestión institucional de la crisis desatada en 1997, cuando sectores del público acusaron a la familia real de mostrar frialdad y apatía ante la repentina muerte de una figura de enorme popularidad internacional.
Un lanzamiento editorial rodeado de robos y estrictas medidas de seguridad
El libro de memorias, cuyo lanzamiento oficial está fijado para el próximo martes 22 de septiembre, no solo ha acaparado titulares por su contenido político y familiar, sino también por un incidente de seguridad ocurrido en los Países Bajos. Cuatro ejemplares inéditos de la edición en neerlandés fueron sustraídos de un camión mientras se trasladaban desde la imprenta hacia el almacén de distribución.
Este hurto se produjo a pesar de los estrictos protocolos y las elevadas medidas de seguridad implementadas por las editoriales para prevenir filtraciones antes de la fecha comercial autorizada. El revuelo en torno a la obra coincide además con el reciente y mediático regreso al Reino Unido del príncipe Harry y su esposa Meghan Markle, sumando nuevos elementos de presión sobre la estabilidad mediática de la familia real británica.
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