El impacto del golpe de Max Crozier que cambió el rumbo del partido entre Montreal y Tampa Bay
El cuarto juego de la serie entre los Canadiens de Montreal y el Lightning de Tampa Bay quedó marcado por un momento clave: un fuerte golpe legal de Max Crozier sobre Juraj Slafkovský que alteró por completo el dinamismo del encuentro. Aunque los jugadores del Canadien intentaron restarle importancia, lo cierto es que ese choque en el centro del hielo fue el detonante de un giro inesperado en el marcador.
Hasta ese instante, Montreal dominaba con una ventaja de dos goles, algo que no había logrado en toda la serie. El Bell Centre vibraba con la energía de los aficionados, pero todo cambió en un abrir y cerrar de ojos. Crozier, un defensor del Lightning que hasta entonces había pasado desapercibido, se lanzó como un misil hacia Slafkovský, quien llevaba el disco con la cabeza baja. El impacto fue limpio, pero lo suficientemente contundente como para enviar un mensaje claro: Tampa Bay no se rendiría sin luchar.
El antes y después del golpe
Antes de la jugada, el capitán Nick Suzuki había brillado con una actuación destacada. No solo anotó un gol clave en el juego de poder, sino que también demostró por qué es uno de los jugadores más productivos en esa faceta en la NHL esta temporada. Su paciencia con el disco, esperando el momento preciso para asistir a Cole Caufield, fue un ejemplo de su liderazgo. Además, Suzuki se mostró físico, provocó una penalización en el forecheck y fue determinante en todas las situaciones de juego.

Sin embargo, el golpe de Crozier sobre Slafkovský —quien, a pesar del impacto, regresó al hielo en el tercer periodo— inyectó nueva vida al Lightning. Lo que parecía un partido bajo control para Montreal se transformó en una batalla más reñida. Aunque Slafkovský logró continuar, el incidente sirvió como recordatorio para el joven delantero: incluso siendo uno de los jugadores más grandes sobre el hielo, sigue siendo un blanco para los rivales.
Brandon Hagel, la pesadilla del Canadien
Si el golpe de Crozier fue el detonante, Brandon Hagel se encargó de sellar el destino del partido. El delantero del Lightning ha sido una auténtica piedra en el zapato para Montreal en esta serie, y en el cuarto juego no fue la excepción. Hagel anotó dos de los tres goles de Tampa Bay, incluyendo el tanto decisivo que les dio la victoria por 3-2.
Su actuación no se limitó al marcador. Hagel ha sido una molestia constante para la defensa del Canadien, aprovechando cada oportunidad para desestabilizar su juego. Su presencia en el hielo ha sido tan determinante que incluso ha generado debates sobre qué habría pasado si Montreal lo hubiera retenido en su plantilla años atrás, cuando vistió brevemente los colores del equipo en un pasado lejano.
Brandon Hagel with the game-winning goal for the Lightning! 🚨
Tampa Bay takes a 3-2 lead in the series. pic.twitter.com/XXXXXXX— NHL (@NHL) April 27, 2026
¿Un golpe polémico?
Aunque el árbitro consideró que el choque de Crozier fue legal, no todos están de acuerdo. Algunos analistas y aficionados han señalado que el gesto merecía una penalización, argumentando que el defensor del Lightning apuntó directamente a la cabeza de Slafkovský. Sin embargo, las reglas de la NHL son claras: si el contacto se realiza con el hombro y el jugador mantiene el cuerpo bajo, el golpe se considera dentro de lo permitido.
Lo que nadie discute es el impacto que tuvo en el desarrollo del partido. Tras el golpe, Tampa Bay encontró un segundo aire y logró remontar un marcador que parecía definido. Para Montreal, este tipo de jugadas son un recordatorio de que, en los playoffs, ningún detalle es menor. Un solo momento puede cambiar el rumbo de una serie, y en este caso, Max Crozier fue el protagonista de ese giro inesperado.
El futuro de la serie
Con Tampa Bay liderando la serie 3-1, Montreal enfrenta una situación complicada. El quinto juego será crucial para evitar la eliminación, y los Canadiens deberán encontrar la manera de neutralizar a jugadores como Hagel, que han encontrado en ellos un rival vulnerable. Mientras tanto, el Lightning buscará cerrar la serie y avanzar a la siguiente ronda, confiando en que su capacidad para capitalizar momentos clave —como el golpe de Crozier— les dará la ventaja definitiva.
Una cosa es clara: en los playoffs de la NHL, la intensidad no da tregua, y cada jugada, por pequeña que parezca, puede definir el destino de un equipo.
