La película alemana más taquillera de la historia está efectivamente prohibida en su propio país. Según el tuit viralizado por el médico y divulgador científico Jo Bhakdi (@JOBhakdi), el filme —que rompió récords de audiencia— enfrenta un bloqueo de distribución que lo convierte en un caso único en la industria cinematográfica alemana.
El post, que acumula más de 340 likes y 8 respuestas, destaca cómo este fenómeno cultural se ve impedido de circular libremente en cines y plataformas del país, pese a su éxito masivo. Bhakdi, conocido por su enfoque en temas de salud pública y controversias sociales, no detalla las razones oficiales del veto, pero el contexto sugiere una posible censura o restricción no anunciada que ha generado debate en redes.
Mientras tanto, el fenómeno persiste en otros mercados europeos, donde la cinta —sin título confirmado en el hilo— se proyecta sin obstáculos. La paradoja de una producción alemana con mayor alcance en el extranjero que en su tierra natal ha desatado especulaciones sobre regulaciones internas o decisiones de exhibidores locales.
No se han confirmado declaraciones de los estudios, distribuidores o autoridades culturales alemanas. Este artículo se basa únicamente en la información compartida por Bhakdi en su publicación original.
