La astronomía ha alcanzado un hito sin precedentes con la creación del mapa tridimensional más grande del universo jamás construido. Este proyecto, que redefine nuestra comprensión del cosmos, ha comenzado a arrojar datos que cuestionan las teorías establecidas sobre la energía oscura y el destino final del universo.
La tecnología detrás del mapa: El instrumento DESI
Este logro ha sido posible gracias al Instrumento Espectroscópico para el Estudio de la Energía Oscura (DESI), una herramienta de vanguardia instalada en el telescopio Mayall, ubicado en el Observatorio Nacional Kitt Peak en Arizona, Estados Unidos. El dispositivo destaca por su capacidad técnica, utilizando un sistema de 5.000 «ojos» de fibra óptica para rastrear el cielo.
Durante un periodo de cinco años, DESI ha logrado mapear un tercio del cielo nocturno, con una capacidad operativa impresionante que le permite medir más de 100.000 galaxias por noche. El resultado es una imagen sin precedentes compuesta por más de 47 millones de galaxias y cuásares, además de 20 millones de estrellas.
Una escala cósmica masiva
La magnitud de este mapa es abrumadora: abarca una distancia de 11.000 millones de años luz. Según explica Luz Ángela García, PhD en astronomía de la Universidad ECCI en Colombia, esta profundidad permite capturar galaxias en etapas muy tempranas, situándose muy cerca del origen del universo, cuya edad se estima en unos 13.700 millones de años.
Para poner en perspectiva la escala de este avance, la cantidad de objetos cósmicos registrados por DESI es más de seis veces superior a la suma de todas las mediciones realizadas anteriormente.
Implicaciones científicas: El misterio de la energía oscura
Más allá de la proeza técnica, el mapa 3D tiene como objetivo principal desentrañar los misterios de la materia y la energía oscura. Los primeros hallazgos sugieren algo inquietante para la física actual: la energía oscura podría no ser constante.
Este descubrimiento es fundamental, ya que si la energía oscura varía con el tiempo, cambiaría por completo la comprensión actual sobre cómo se expande el universo y, en consecuencia, cuál será su destino final. Además, el mapa proporciona pistas cruciales sobre la estructura de las galaxias y los procesos que dieron lugar a su formación.
