Una roca rosa de unos 800 gramos recogida en el desierto del Sahara en 2022 ha demostrado ser un fragmento de la corteza de Marte con más de 4.100 millones de antigüedad. Científicos financiados por la NASA confirmaron que la muestra, bautizada como Teghaza 001, ofrece una ventana sin precedentes a la época prenoachiana del planeta rojo y su pasado húmedo.
El hallazgo fue publicado el 29 de octubre de 2026 en la revista Science por un equipo liderado por investigadoras e investigadores de instituciones como la NASA y la Universidad de Nuevo México. La roca consta de ocho fragmentos que suman 798,5 gramos, con una masa principal de 442 gramos custodiada por el Maine Mineral & Gem Museum, según detallaron los registros de la investigación.
Cristales de circonio y la datación por rubidio-estroncio
Para determinar la edad de la muestra, el equipo analizó diminutos cristales de circonio incrustados en la roca.
Yang Liu, científica planetaria del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA en el sur de California y autora principal del estudio, explicó el valor excepcional de la pieza en un comunicado oficial recogido por la NASA.
This meteorite is really unique,
Yang Liu, JPL
Uno de los revisores del artículo calificó la muestra como una piedra Rosetta para comprender el pasado marciano. Por su parte, Lee Saper, investigador que participó en el trabajo como becario postdoctoral en el JPL y que actualmente trabaja en el Centro de Investigación Ames de la NASA en Silicon Valley, destacó la procedencia del material reportada por la Universidad de Nuevo México.
Teghaza 001, un meteorito de Marte, se formó hace más de 4. 📷 © Darryl Pitt / Maine Mineral & Gem Museum When a rose-colored meteorite was 🔗 https://t.co/8OcDLeS17P pic.twitter.com/2R5c5AmAHh
Interacción con fluidos en el periodo prenoachiano
A diferencia de la gran mayoría de los meteoritos marcianos conocidos, que suelen pertenecer al grupo de las shergottites y se formaron hace menos de 600 millones de años en un entorno ya seco, Teghaza 001 data del eón prenoachiano. Carl Agee, director y curador del Instituto de Meteoriticos de la Universidad de Nuevo México, señaló en declaraciones recopiladas por The Economic Times que el hallazgo equivale a retroceder en el tiempo.
La composición de la roca muestra indicios claros de alteración por agua líquida.

Métodos analíticos y el laboratorio de la Universidad de Maine
En el proceso de datación también intervino Alicia Cruz-Uribe, profesora de la Universidad de Maine, quien empleó una técnica basada en el uso de un haz láser para perforar microorificios en las muestras y medir sus isótopos mediante un espectrómetro de masas en el Instituto de Tecnología de California (Caltech). Parte de las muestras adicionales fueron analizadas en el Laboratorio de Geoquímica Microanalítica y Caracterización de Isótopos (MAGIC) de la Universidad de Maine, según informó la institución académica.
François Tissot, investigador y coautor del estudio citado por Mashable, valoró la proyección de los nuevos procedimientos aplicados sobre la roca.
Posibles regiones de origen en las tierras altas del sur
Mediante la comparación de la mineralogía y la química del meteorito con los datos orbitales obtenidos por el orbitador Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA, los científicos identificaron trece ubicaciones candidatas en las tierras altas del sur de Marte, una zona caracterizada por una densa presencia de cráteres antiguos, según documentó Metal Tech News.
El objeto fue eyectado de la superficie marciana tras el impacto de un asteroide o cometa, vagó por el espacio durante millones de años hasta ser capturado por la gravedad terrestre y precipitarse finalmente en el desierto, donde fue descubierto por buscadores locales en 2022, de acuerdo con los datos recopilados.
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