La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advierte que es probable un fuerte fenómeno de El Niño a partir de mediados de 2026, lo que provocará cambios significativos en los patrones globales de temperatura y precipitaciones.
Según indicó la agencia de la ONU, El Niño podría regresar ya en mayo, afectando los climas en diversas regiones del planeta.
Expertos advierten que un posible «Super El Niño» podría superar el umbral crítico de 1.5°C de aumento de temperatura global, un límite establecido en el Acuerdo de París para evitar los peores efectos del cambio climático.
Australia se mantiene en alerta ante la amenaza de un Super El Niño que podría intensificarse en 2026, preparándose para posibles sequías, incendios forestales y alteraciones en las corrientes oceánicas.
Por su parte, Argentina se está preparando para enfrentar condiciones climáticas severas asociadas al retorno de El Niño en 2026, incluyendo lluvias intensas y riesgos de inundaciones en ciertas zonas del país.
