La investigación de la profesora asociada Olivia Barr de la Melbourne Law School ha descubierto una regla legal olvidada de 1935 que podría permitir al Alto Tribunal de Australia decidir sobre la cuestión fundamental de la soberanía indígena.
Según Barr, esta regla establecida en el caso Tasmania v Victoria de 1935 indica que las decisiones divididas del tribunal no crean precedente jurídico.
Este hallazgo tiene implicaciones directas para el caso Coe v Commonwealth de la década de 1970, donde cuatro jueces del Alto Tribunal se dividieron dos a dos sobre si permitir un juicio sobre la soberanía indígena. Debido al empate, el caso no llegó a juicio y se aceptó ampliamente que el tribunal no tenía jurisdicción para decidir sobre el matter.
Barr argumenta que, al no crear precedente esa decisión dividida, es como si el caso Coe v Commonwealth nunca hubiera ocurrido, abriendo así la puerta para que el Alto Tribunal acepte escuchar un caso sobre soberanía indígena si se presenta uno.
Ella señala que Australia es el único país de la Commonwealth que no ha firmado un tratado nacional con sus pueblos originarios, un instrumento que reconoce su soberanía, es decir, su autoridad para tomar decisiones sobre aspectos de su autogobierno.
El próximo paso, según Barr, sería que las comunidades y líderes indígenas decidan si presentar un caso de prueba y si vale la pena asumir el riesgo, advirtiendo que tal acción podría conducir a un cambio legal significativo, a una regresión legal o al mantenimiento del status quo.
