El ex participante de un popular programa de repostería, actualmente estudiante de maestría en análisis, reveló cómo la crítica constructiva de los jueces Paul Hollywood y Prue Leith transformó su manera de recibir comentarios. Aunque admitió que en ocasiones no estaba de acuerdo con las opiniones vertidas durante la competencia, aprendió a aplicar las sugerencias recibidas, una habilidad que antes le era ajena.
En cuanto a su vida después del programa, el joven bromeó que, si bien su rutina diaria sigue siendo la misma, ahora recibe muchas más solicitudes de pasteles. Sin embargo, también confesó algo sorprendente: “He dicho miles de veces que odio hacer pasteles. Simplemente no es una comida que me guste”, declaró con sinceridad.
De cara a la Navidad, tiene planes de preparar una tarta triple de chocolate para su prima Grace y no descarta recrear su famoso trifle del programa. Además, no se cierra a futuras apariciones en los medios y, de hecho, expresó su gran interés en participar en el reality show de la BBC, «The Traitors», afirmando que haría cualquier cosa por estar en él.
