Un nuevo informe ha sacado a la luz detalles sobre la gestión inmobiliaria de Andrew Mountbatten-Windsor, revelando que el antiguo príncipe obtuvo beneficios económicos al subarrendar casas de campo situadas en los terrenos de Royal Lodge.
De acuerdo con la información difundida por diversos medios, esta práctica se llevó a cabo mientras Mountbatten-Windsor residía en la propiedad principal bajo un acuerdo de alquiler conocido como «peppercorn rent», un término legal que hace referencia a una renta simbólica o insignificante pagada al Crown Estate.
El hallazgo, revelado por un organismo de vigilancia, ha generado cuestionamientos sobre la administración de estos activos reales. Según los reportes, la subarrendación involucró al menos tres propiedades ubicadas dentro del mismo complejo residencial de Royal Lodge, donde el antiguo miembro de la realeza ha vivido durante años.
La noticia subraya las condiciones particulares bajo las cuales se gestionaba este patrimonio, contrastando el bajo costo del alquiler que él pagaba por la residencia principal con la obtención de ingresos derivados de las otras viviendas en el lugar. Este episodio se suma a la atención mediática que ha rodeado a Mountbatten-Windsor en relación con el uso de propiedades reales y los acuerdos financieros vinculados a su estatus.
