El reconocido dramaturgo explora el poder del silencio en sus obras, argumentando que las palabras a veces pueden ser limitantes para la expresión artística. En una reciente entrevista, el autor explicó su fascinación por crear piezas teatrales que trascienden el lenguaje verbal, buscando comunicar emociones e ideas a través de la acción, el movimiento y la atmósfera.
Esta elección estética no es nueva en su trabajo, pero ha ganado mayor atención recientemente. El dramaturgo cree que al eliminar las palabras, se abre un espacio para que el público interprete la obra de manera más personal y profunda, conectando directamente con las emociones que se transmiten en el escenario.
“Las palabras pueden limitar las cosas”, afirmó el autor, destacando que el silencio permite una mayor libertad creativa y una conexión más visceral con la audiencia. Sus obras, por lo tanto, se centran en la narrativa visual y en la fuerza de la presencia escénica para contar historias que resuenan en un nivel más intuitivo.
