Desde su descubrimiento por el James Webb Space Telescope de la NASA en 2022, los llamados puntos rojos pequeños (LRDs, por sus siglas en inglés) han generado un gran interés y debate en la comunidad astronómica. Estas fuentes compactas y extremadamente distantes son objeto de un estudio complejo. Según los expertos, una de las teorías más populares indica que estos objetos podrían ser agujeros negros supermasivos conocidos como núcleos galácticos activos, aunque presentan características muy distintas a los núcleos activos cercanos.
El Telescopio Espacial James Webb Revela Secretos sobre los Puntos Rojos Pequeños en el Universo Lejos
Mientras que estos puntos parecen abundar en los altos desplazamientos al rojo (redshift) en los inicios del universo, su número disminuye con rapidez a menores desplazamientos al rojo. Con el fin de comprender esta evolución, un equipo analizó la galaxia espiral WISEA J123635.56+621424.2 —apodada el Saguaro— utilizando datos de archivo en ultravioleta del telescopio Hubble y datos infrarrojos y espectroscópicos del James Webb Space Telescope.

Según explicó Fabio Pacucci, coautor del estudio del Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics en Cambridge, Massachusetts, El Saguaro es importante porque es un prototipo de punto rojo pequeño y es uno de los pocos que hemos encontrado a menor desplazamiento al rojo. Por su parte, Zihao Wu, investigador de la misma institución y coautor del trabajo, señaló que debido a que el Saguaro está a un desplazamiento al rojo menor, podemos ver la galaxia anfitriona, muy hermosa y brillante, en alta resolución y detalle con Webb y Hubble, lo que ayuda a comprender la conexión entre la galaxia y su núcleo similar a un punto rojo.
Descubrimiento de Agua Semipesada en la Atmósfera de un Exoplaneta
El Telescopio Espacial James Webb también ha arrojado nuevos datos sobre exoplanetas lejanos gracias a su visión infrarroja. Recientemente, un grupo de científicos centró su atención en WASP-39b, un exoplaneta gigante y gaseoso que orbita a unos setecientos años luz de la Tierra, y detectaron agua semipesada en su atmósfera.
En este compuesto, uno de los dos átomos de hidrógeno es un isótopo de deuterio, lo que aporta peso adicional. Al medir la proporción entre el deuterio y el hidrógeno normal, los astrofísicos disponen de una herramienta para reconstruir la historia del planeta. En el caso de WASP-39b, el nivel de deuterio hallado es sorpresivamente alto.

Para explicar este fenómeno, los científicos manejan dos teorías principales. La primera sugiere que, al tratarse de un planeta muy caliente y con poca gravedad, el agua común y más ligera se ha escapado al espacio con el tiempo, reteniendo la atmósfera el agua semipesada. La segunda opción plantea que el planeta se formó mucho más lejos, en las zonas frías de su sistema donde abundaba el hielo rico en deuterio, y posteriormente migró hacia el interior hasta situarse cerca de su estrella. Con temperaturas cercanas a los mil grados Celsius, el planeta carece de condiciones para albergar vida, pero la detección demuestra la sensibilidad del Telescopio Espacial James Webb para hallar matices químicos a grandes distancias.
Galaxias Sorprendentemente Maduras en el Universo Joven
Las observaciones obtenidas por el James Webb Space Telescope revelan sistemas galácticos que parecen mucho más asentados de lo que los investigadores esperaban para las etapas iniciales de la historia cósmica. Mientras que la edad del universo se calcula tradicionalmente en unos 13.800 millones de años, algunas estructuras muestran indicios de haber producido estrellas durante periodos prolongados, a pesar de observarse cuando el cosmos contaba con tan solo unos cientos de millones de años.

Este contraste desafía los modelos teóricos previos, los cuales sugerían que los primeros sistemas estelares debían ser pequeños, caóticos y encontrarse aún en fase de ensamblaje. Actualmente, los científicos investigan si estas galaxias experimentaron un crecimiento estelar constante extraordinariamente rápido o si las interpretaciones actuales sobre sus poblaciones estelares requieren ajustes.
Colaboración Internacional y Futuro de la Exploración Cósmica
El funcionamiento de observatorios avanzados como el James Webb Space Telescope (JWST) y el telescopio espacial Hubble se sustenta en una amplia cooperación internacional y multidisciplinaria. La NASA lideró el desarrollo del JWST, con contribuciones clave de la Agencia Espacial Europea (ESA) —que aportó un instrumento principal y el vehículo de lanzamiento— y de la Agencia Espacial Canadiense, responsable de un instrumento fundamental y sensores de precisión.
Ambos observatorios son operados desde el Space Telescope Science Institute en Baltimore, Maryland.
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