Netflix continúa apostando por la ficción argentina con el estreno de El tiempo de las moscas, una miniserie de 6 episodios de aproximadamente 30 minutos cada uno, que adapta las novelas Tuya (2005) y El tiempo de las moscas (2022) de la escritora Claudia Piñeiro. La producción, que llegó a la plataforma el 1 de enero, promete un thriller complejo con toques de humor negro y una profunda exploración de la condición femenina.
La trama sigue a Inés, interpretada por Carla Peterson, una mujer de clase media que, tras cumplir quince años de prisión por asesinar a la amante de su exmarido, busca reconstruir su vida. En este camino, encuentra en Mariana, conocida como La Manca (Nancy Dupláa), una inesperada aliada y socia. Juntas, deciden emprender un negocio de fumigación, un giro inesperado que las llevará a enfrentarse a nuevos desafíos y a un peligroso encargo: conseguir un veneno letal sin que se especifique su propósito.
La serie, dirigida por Ana Katz (Mi amiga del parque) y Benjamín Naishtat (Puán, Rojo), explora temas como la reinserción social, la precariedad, la sororidad y el estigma que enfrentan las mujeres tras su paso por prisión. La dinámica entre Peterson y Dupláa, quienes ya han compartido pantalla en otras producciones, aporta una autenticidad y profundidad a sus personajes, alejándose de los estereotipos heroicos tradicionales.
La serie se distingue por su estructura narrativa que alterna el presente con flashbacks, profundizando en el pasado de Inés y su complicada relación con su hija. Además, cuenta con un elenco secundario de peso, incluyendo a Jimena Anganuzzi, Diego Velázquez, Julia Dorto, Carlos Belloso, Lola Berthet, Ginette Reynal, Claudia Piñeiro y Julieta Laso.
Si bien la serie destaca por su complejidad y sus interpretaciones, algunos críticos señalan un uso excesivo de la voz en off, especialmente en relación con la simbología de las moscas, que podría resultar repetitivo para algunos espectadores. A pesar de esto, El tiempo de las moscas se presenta como una propuesta atípica y cautivadora que combina thriller, retrato social, comedia y una mirada feminista a la vida después de la cárcel.


