La implementación de una medida específica ha impulsado el uso de plantas de ciclos combinados, lo que ha tenido un impacto directo en la producción energética.
Esta acción provocó un incremento del 39% en la generación de electricidad mediante el uso de gas en comparación con el año anterior.
Asimismo, este aumento en la producción ha derivado en un impacto económico para los usuarios, con sobrecostes estimados para los consumidores que oscilan entre los 422 y los 1.500 millones de euros.
