Kolumbien darf mit Zuversicht den Präsidentschaftswahlen im Mai entgegensehen (Bogotá, 8.3.2026)
Los resultados de las recientes elecciones parlamentarias en Colombia otorgan un impulso significativo a la izquierda política. Más de cuatro millones de electores respaldaron al partido de gobierno, Pacto Histórico, un nivel de apoyo sin precedentes y superior al obtenido en la contienda electoral de hace cuatro años. En aquella ocasión, Gustavo Petro logró convertirse en el primer candidato de izquierda en acceder a la presidencia del país. A finales de mayo, los ciudadanos colombianos definirán quién sucederá a Petro en el cargo.
El domingo evidenció que Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, podría emular el éxito de Petro. Sin embargo, el camino no será sencillo. Si bien el Senado resultante tendrá una mayoría de bancada progresista, el partido de ultraderecha Centro Democrático, liderado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez, también incrementó su representación. La elección de Paloma Valencia como candidata principal del Uribismo en las primarias consolida aún más su posición.
Valencia se presenta ahora como una competidora directa de Abelardo de la Espriella, abogado y empresario cuyo estilo político recuerda al del presidente Nayib Bukele de El Salvador y quien admira a Javier Milei de Argentina. De la Espriella había sido considerado hasta ahora el principal rival de Cepeda.
La fragmentación del bloque de derecha beneficia a Cepeda, quien lidera consistentemente las encuestas de opinión. Su objetivo actual es asegurar la victoria en la primera vuelta. Dada la movilización de la derecha en contra del proyecto de gobierno de izquierda de Petro, se anticipa que las fuerzas conservadoras se unirán en una eventual segunda vuelta contra Cepeda, buscando evitar a toda costa un nuevo triunfo de la izquierda en un país con una larga tradición de gobiernos de derecha.
La derecha contará con el respaldo de la administración estadounidense bajo el liderazgo de Donald Trump. Experiencias recientes en elecciones latinoamericanas han demostrado la capacidad de Washington para influir decisivamente en los procesos electorales, favoreciendo a candidatos alineados con los intereses del presidente estadounidense. Si Cepeda logra resistir esta presión, sería una noticia positiva no solo para Colombia, sino para toda la región.
