Treinta y seis estados celebran elecciones para gobernador en unos comicios marcados por un mapa de altas vacantes y por el desgaste de la administración del presidente Donald Trump.
Las elecciones de mitad de periodo en Estados Unidos definen este martes la dirección política de la mayoría de los estados a través de 36 contiendas gubernamentales. Diecinueve de estos puestos se disputan sin un titular en busca de la reelección, debido a límites de mandato o a decisiones de los propios gobernantes de no postularse de nuevo, según detalla Al Jazeera.
Gobernadores definen el poder estatal
Los gobernadores demócratas representaban antes de la jornada al 60 por ciento de la población del país. Los republicanos controlaban 26 de las 50 gobernaciones, según datos de Associated Press publicados por Audacy.
Meghan Meehan-Draper declaró a Associated Press: Nuestro objetivo no es solo la mayoría de la población, sino la mayoría de los estados
.
Analistas como Mark Jones, profesor de ciencia política en la Universidad Rice de Houston, señalaron que el avance demócrata refleja los desafíos políticos que afrontan los republicanos. Jones indicó: Es una repulsa al modelo de Trump, y especialmente al modelo republicano de Trump
. Añadió que este comportamiento es habitual en los comicios de mitad de periodo.

Controlar la rama ejecutiva en los seis estados péndulo de las elecciones presidenciales de 2024 está sobre la mesa. Esos estados son Arizona, Georgia, Michigan, Nevada, Pensilvania y Wisconsin. Los ganadores podrían influir notablemente en la administración de los comicios durante las presidenciales de 2028.
En Michigan, la secretaria de Estado Jocelyn Benson, demócrata, compite contra el representante republicano John James. Buscan suceder a la gobernadora demócrata Gretchen Whitmer, quien cumple límite de mandatos en una contienda descrita como relativamente estable dentro de uno de los 19 comicios con vacante abierta.
Elecciones reñidas en Georgia, Texas y ohio
El mapa electoral incluye plazas altamente disputadas como Georgia. Allí, la exalcaldesa de Atlanta Keisha Lance Bottoms y el empresario multimillonario Rick Jackson compiten por suceder al gobernador republicano saliente Brian Kemp. Jackson se impuso en una reñida segunda vuelta republicana al favorito respaldado por Trump, el vicegobernador Burt Jones. Una victoria de Bottoms convertiría a Georgia en el primer estado en elegir a una gobernadora negra.
En Texas, el gobernador republicano Greg Abbott se enfrenta a la demócrata Gina Hinojosa.
Hinojosa afrontaba una escasez inicial de fondos frente a Abbott.
Dirigentes y políticos latinos solicitaron en septiembre 10 millones de dólares en ayuda a la Asociación de Gobernadores Demócratas. La asociación finalmente aportó un millón de dólares al comprobarse lo ajustado de la carrera, de acuerdo con Audacy.

Hinojosa ha criticado al mandatario Abbott por su promoción de los centros de datos en el estado.
Salud y directrices ejecutivas en juego
Los gobernadores conservan la capacidad de dictar directrices rápidas en materia sanitaria. Organizaciones como el Instituto Guttmacher señalaron que la emisión de órdenes ejecutivas por parte de los jefes de ejecutivo estatales permite declarar protecciones inmediatas para pacientes y proveedores médicos en aquellos estados donde las restricciones legislativas chocan con los derechos reproductivos.
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