Elon Musk testifica en juicio histórico contra OpenAI: «No es correcto robar una organización benéfica»
Oakland, California — El multimillonario empresario Elon Musk declaró este martes en un tribunal federal como testigo principal en el juicio que enfrenta contra OpenAI, su cofundador Sam Altman y el presidente de la compañía, Greg Brockman. Musk acusó a los líderes de la empresa de inteligencia artificial de incumplir el compromiso original de mantener la organización como una entidad sin fines de lucro, desviando fondos para fines comerciales no autorizados.
Los argumentos centrales del caso
Musk, quien abandonó la junta directiva de OpenAI en 2018, afirmó durante su testimonio que la creación de una subsidiaria con fines de lucro era aceptable «siempre que el perro no moviera la cola», en referencia a que el modelo comercial no debía dominar la misión original de la organización. Sin embargo, aseguró que su contribución de 38 millones de dólares fue utilizada para propósitos no autorizados.
El fundador de Tesla y SpaceX relató que la idea de crear OpenAI surgió tras una discusión con Larry Page, cofundador de Google, quien lo llamó «especista» por defender una postura pro-humana en el desarrollo de inteligencia artificial. «Podría haberlo hecho como una empresa con fines de lucro, pero elegí no hacerlo», declaró Musk ante el jurado.
La defensa de OpenAI y las implicaciones del juicio
OpenAI ha calificado las acusaciones de Musk como «infundadas», argumentando que la evolución hacia un modelo híbrido (con una subsidiaria con fines de lucro) fue necesaria para financiar la investigación avanzada. La empresa, que en marzo de 2026 alcanzó una valoración de 852.000 millones de dólares tras una ronda de financiación, ha defendido que su acuerdo de licencia exclusiva con Microsoft —que inicialmente generó controversia— fue renegociado para permitir colaboraciones con otras compañías tecnológicas.

El juicio, que se desarrolla bajo la supervisión de la jueza Yvonne Gonzalez Rogers en el Tribunal Federal de Oakland, cuenta con un jurado de nueve miembros. Entre los posibles testigos figuran figuras clave del sector tecnológico, como el CEO de Microsoft, Satya Nadella.
Las demandas económicas y el futuro de OpenAI
Inicialmente, Musk solicitó una indemnización de hasta 134.000 millones de dólares por daños personales, pero en la actualidad exige que «todos los beneficios mal obtenidos» sean transferidos a una organización benéfica vinculada a OpenAI. El resultado del juicio podría redefinir el modelo de gobernanza de una de las empresas más influyentes en el desarrollo de IA, con implicaciones para la competencia en el sector tecnológico.
El caso también pone en relieve las tensiones entre el crecimiento comercial y los objetivos filantrópicos en la industria de la inteligencia artificial, un debate que cobra relevancia a medida que empresas como OpenAI y Google DeepMind avanzan en proyectos de alto impacto global.
