Clarissa, una mujer de 35 años, sufrió una embolia pulmonar tres meses después de dar a luz, según informó la organización Trombosestichting.
La trombosis consiste en la formación de un coágulo sanguíneo que puede derivar en complicaciones graves, como una embolia pulmonar, un infarto cerebral o un infarto al corazón. De acuerdo con la Trombosestichting Nederland, una de cada cuatro personas fallece debido a las consecuencias directas o indirectas de la trombosis.
Existen diversos factores de riesgo que pueden predisponer a una persona a padecer trombosis venosa profunda o embolia pulmonar. Entre ellos se encuentran el embarazo y el periodo posparto, así como el uso de estrógenos (en terapias hormonales o anticonceptivos), la inmovilización, cirugías recientes, traumatismos en las piernas o antecedentes familiares de problemas de coagulación.
