Ataques en la región de Odesa, que cobraron la vida de un adolescente de 17 años el miércoles, han generado una fuerte condena por parte de UNICEF, que solicitó el fin de los ataques contra zonas civiles y la infraestructura de la que dependen los niños. La agencia de la ONU, UNICEF, expresó su profunda preocupación por la seguridad de la infancia en el contexto del conflicto.
La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informó que los ataques contra la ciudad de Kryvyi Rih, en el sureste del país, se reanudaron el jueves.
Entrega de ayuda
“Equipos han entregado materiales de refugio para cubrir hogares dañados y han brindado servicios de protección a los residentes afectados”, indicó OCHA en un mensaje en redes sociales, destacando que “el clima frío agrava las necesidades, lo que exige una ayuda urgente”.
Rusia continúa atacando la infraestructura energética de Ucrania, interrumpiendo el suministro de calefacción, electricidad y agua, según denunció el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, en un comunicado el martes.
“Los civiles son los que más sufren estos ataques. Solo pueden describirse como crueles. Deben detenerse”, afirmó Türk.
Nigeria: Inminente recorte de la ayuda alimentaria pone en riesgo a un millón de personas
Más de un millón de personas en el noreste de Nigeria podrían perder la asistencia alimentaria y nutricional de emergencia si no se encuentran fondos “en las próximas semanas”, advirtió el Programa Mundial de Alimentos (WFP) en un comunicado el jueves.
Nigeria enfrenta una de las peores crisis alimentarias en tiempos recientes, con casi 35 millones de personas proyectadas a sufrir inseguridad alimentaria aguda y severa durante la temporada de escasez.
Entre ellos, aproximadamente 15.000 personas en el estado de Borno corren el riesgo de caer en una hambruna catastrófica, un paso previo a la inanición. WFP señaló que estos son los peores niveles de hambre registrados en una década.
La crisis se desarrolla en medio de una renovada violencia en el norte, que ha devastado a las comunidades rurales, desplazado a familias y destruido las reservas de alimentos.
Consecuencias ‘catastróficas’
“Ahora no es el momento de detener la ayuda alimentaria”, declaró David Stevenson, director de país de WFP en Nigeria.
Advirtió sobre “consecuencias humanitarias, de seguridad y económicas catastróficas” para las personas más vulnerables de Nigeria, que se han visto obligadas a huir de sus hogares en busca de alimentos y refugio.
WFP busca urgentemente 129 millones de dólares para mantener sus operaciones en el noreste durante los próximos seis meses, advirtiendo que este trabajo podría detenerse si no se reciben fondos.
People living in Turkana in northern Kenya are dealing with the impact of drought.
Sequía en Kenia afecta a más de dos millones de personas
Más de dos millones de personas en Kenia se enfrentan a una creciente inseguridad alimentaria a raíz de la temporada de lluvias de octubre a diciembre de 2025, que ha sido una de las más secas registradas, según informó la Organización Mundial de la Salud (WHO) el jueves.
La prolongada sequía ha provocado un aumento de las tasas de desnutrición, un mayor riesgo de brotes de enfermedades y la interrupción del acceso a los servicios de salud esenciales.
Sequía regional
Los impactos también se están sintiendo en los países vecinos de Somalia, Tanzania y Uganda, donde millones de personas más están en riesgo debido a patrones climáticos y escasez de agua similares.
En Kenia, 10 condados se encuentran actualmente en situación de sequía, uno de los cuales se encuentra en la fase de “alerta”. Además, otros 13 condados en las Tierras Áridas y Semiáridas (ASAL) muestran signos de estrés por sequía.
Si bien es grave, la emergencia formaba parte de un riesgo estacional conocido, según la OMS. La agencia de la ONU ha apoyado a las autoridades kenianas, incluso proporcionando kits contra el cólera, kits contra la neumonía y suministros esenciales, así como preposicionando equipos en los condados de alto riesgo antes de que la sequía se intensificara.
La OMS destacó la necesidad de movilizarse urgentemente para garantizar que tanto las personas como el ganado tengan acceso a un suministro adecuado de alimentos y agua potable, y para evitar que la situación empeore.
