El clima extremo ha golpeado varias regiones de Nueva Zelanda en los últimos días, provocando deslizamientos, inundaciones y cortes de energía que han llevado a las autoridades a declarar estados de emergencia local en distintas zonas.
En Whanganui y Ōhura, las intensas lluvias generaron condiciones peligrosas que obligaron a las autoridades locales a declarar un estado de emergencia, según informó 1News. Las precipitaciones acumuladas causaron el desbordamiento de cursos de agua y saturación del suelo, afectando tanto zonas rurales como urbanas.
Horas después, el NZ Herald reportó que un fenómeno descrito como un ‘tornado’ golpeó Tauranga, dejando sin electricidad a miles de hogares y provocando daños materiales. Ante la situación, se extendió la declaración de emergencia local también a Whanganui, coordinando esfuerzos entre agencias de respuesta y servicios municipales.
En Porirua, tras el paso de fuertes lluvias, equipos de emergencia y voluntarios se han abocado a las tareas de limpieza y recuperación, según informó RNZ. Las calles y propiedades afectadas por el agua requieren trabajos de achique, remoción de escombros y evaluación de daños estructurales.
Mientras tanto, en Auckland, un rayo impactó directamente una vivienda, provocando un incendio que movilizó a los bomberos, según detalló 1News. El mismo sistema meteorológico que afectó al norte del país también generó vientos destructivos en Tauranga, donde se reportaron daños en techos, árboles caídos y viviendas afectadas por el viento fuerte.
En la capital, Wellington, residentes expresaron su sorpresa ante la intensidad del fenómeno climático. Según The Post, muchos comentaron que no esperaban una situación tan severa, destacando la inesperada fuerza de las ráfagas y la cantidad de agua caída en corto tiempo.
Las autoridades continúan monitoreando las condiciones meteorológicas y urging a la población a mantenerse informada a través de canales oficiales, evitar desplazamientos innecesarios y seguir las indicaciones de protección civil mientras se avanzan las tareas de recuperación y evaluación de daños en las zonas más afectadas.
