La conferencia de clausura del proyecto europeo Supporting Women Entrepreneurs, una iniciativa financiada por la Unión Europea para fortalecer y acelerar el desarrollo del emprendimiento femenino en Europa, tuvo lugar el 5 de marzo en Zaventem, Bruselas. El evento marcó el final de un amplio estudio sobre la presencia de mujeres en los sectores ESTEAM (Emprendimiento, Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Artes y Matemáticas) y reunió a investigadores, emprendedoras, expertos y responsables políticos para debatir los resultados, los desafíos y las perspectivas futuras.
La conferencia demostró claramente que el apoyo a las emprendedoras no es solo una cuestión de equidad social, sino también una verdadera oportunidad económica. Los datos presentados indican que reducir la brecha de género en el mundo laboral y empresarial podría generar hasta 26 billones de dólares en valor añadido a la economía global e incrementar el PIB de la Unión Europea en alrededor de un 10%. Sin embargo, a pesar de este enorme potencial, el camino hacia la paridad aún es largo. Las estimaciones más recientes sugieren que, al ritmo actual, podrían ser necesarios hasta 132 años para alcanzar la plena igualdad de género.
A partir de las experiencias de diversas emprendedoras, la discusión se centró en elementos clave para fortalecer el emprendimiento femenino. Se destacó la importancia de las relaciones profesionales y las redes de apoyo. En este contexto, se analizó la transición del simple mentoring, centrado en consejos y orientación, al sponsorship, que implica un compromiso más concreto por parte de figuras influyentes que promueven activamente a las emprendedoras, facilitando su acceso a inversores, oportunidades y redes profesionales. Este tipo de apoyo puede ser determinante para el desarrollo y crecimiento de sus proyectos empresariales.
Otro aspecto fundamental es la recopilación y el análisis de datos. Actualmente, no existe una definición estándar global de “emprendedora”, una categoría que abarca realidades muy diversas, desde la propietaria de un pequeño negocio local hasta la fundadora de una startup tecnológica. Esta falta de definiciones comunes dificulta la recopilación de datos comparables y el desarrollo de políticas realmente eficaces. Sin datos desagregados por género, muchas de las dificultades que enfrentan las mujeres en el mundo empresarial permanecen invisibles para los responsables políticos. Como ejemplo positivo, se mencionó el caso de California, donde una ley exige a los fondos de capital riesgo que declaren públicamente el porcentaje de inversiones destinadas a empresas fundadas por mujeres, aumentando así la transparencia del mercado.
Finalmente, se subrayó la necesidad de actuar de manera concreta para eliminar las barreras estructurales, abordando los problemas relacionados con las cargas de cuidado y las responsabilidades familiares, que reducen el tiempo y las oportunidades para desarrollar una actividad empresarial, establecer contactos y recibir formación.
Durante los talleres se debatieron posibles soluciones para simplificar los procesos administrativos de creación de empresas y facilitar la expansión de las startups en el mercado europeo.
Se recordó que el emprendimiento puede desarrollarse como una competencia real, incluso a través de herramientas como el marco europeo EntreComp, que promueve el desarrollo de habilidades empresariales como parte de las competencias básicas para la vida y el trabajo. Algunos estudios demuestran que las empresas fundadas por mujeres pueden generar resultados económicos muy competitivos, contribuyendo a desmentir la idea de que invertir en empresas femeninas es más arriesgado y requiriendo la superación de los estereotipos de género que aún influyen en la percepción del emprendimiento femenino.
El evento concluyó con un llamamiento a la acción, destacando que apoyar a las empresas lideradas por mujeres significa contribuir a la construcción de una economía más innovadora, inclusiva y competitiva, sintetizado en el lema “Buy from her”, para recordar que incluso las elecciones cotidianas de consumidores, inversores e instituciones pueden contribuir a promover el cambio.
El informe final del proyecto servirá como base importante para orientar futuras iniciativas y políticas europeas destinadas a fortalecer el ecosistema del emprendimiento femenino.
