Un jurado federal determinó que Live Nation, la compañía de entretenimiento que incluye a Ticketmaster, violó las leyes antimonopolio federales y estatales al operar como un monopolio. El fallo se dio a conocer tras cuatro días de deliberaciones por parte del jurado.
El origen de la demanda
El Departamento de Justicia (DoJ) interpuso la demanda hace dos años con la intención de separar Ticketmaster de Live Nation. Esta acción legal surgió debido a la continua frustración de los asistentes a conciertos por el aumento desmedido en los precios de las entradas, situación evidenciada en los casos de artistas como Taylor Swift, Beyoncé y, más recientemente, Harry Styles.

En el momento de la presentación, el DoJ alegó que Live Nation y Ticketmaster estaban violando cinco secciones diferentes de la Ley Sherman Antitrust. Entre las acusaciones se encontraba el requerir que los artistas se asociaran con Live Nation y mantener un monopolio sobre los anfiteatros y recintos de gran tamaño.
Acuerdos previos y consecuencias del fallo
En marzo de este año, Live Nation había alcanzado un acuerdo con el Departamento de Justicia que permitía a empresas terceras utilizar su tecnología para la emisión de boletos. Asimismo, se estableció que los contratos de Ticketmaster con los recintos tendrían un límite máximo de cuatro años.
Sin embargo, el veredicto actual implicará desinversiones significativas —que podrían derivar en la separación definitiva entre Live Nation y Ticketmaster— así como el pago de daños monetarios a los 34 estados que presentaron la demanda.
Además, el jurado determinó que Ticketmaster cobró de más a sus clientes un monto promedio de poco menos de 2 dólares.
