Bruselas está considerando implementar medidas para mitigar el impacto de la creciente crisis energética, incluyendo la posible introducción de un tope máximo al precio del gas y la aplicación de subsidios selectivos. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció que la Comisión presentará una propuesta formal la próxima semana, en respuesta a la escalada de precios impulsada por la guerra en Oriente Medio.
Von der Leyen destacó la presión que ya sufren tanto los hogares como las empresas, y señaló que se están explorando diversas herramientas, desde la modificación de los contratos de suministro hasta la posible implementación de ayudas estatales. También hizo hincapié en las significativas diferencias existentes entre los estados miembros en lo que respecta a los impuestos sobre la electricidad – algunos países prácticamente no aplican tasas, mientras que otros superan el 16% – y sugirió que esta disparidad podría ser abordada.
Cabe recordar que los Países Bajos ya implementaron un tope al precio del gas anteriormente, durante la crisis energética provocada por la guerra en Rusia, medida que estuvo vigente hasta el 31 de diciembre de 2023.
Además, se está debatiendo la revisión del mercado de carbono de la Unión Europea. Von der Leyen defendió el sistema de comercio de emisiones como un factor que ha contribuido a reducir la dependencia del gas, pero al mismo tiempo abogó por su modernización.
La guerra en Oriente Medio ya está generando un costo adicional de 3 mil millones de euros para los contribuyentes europeos, según informes recientes.
Por otro lado, se está evaluando la posibilidad de reducir los impuestos a la energía en los países europeos, una medida que podría generar un ahorro de hasta 200 euros anuales para los hogares.
A pesar de las dificultades actuales, la Unión Europea reafirma su compromiso con la transición energética.
