Una figura emblemática de la televisión italiana, Enrica Bonaccorti, falleció el pasado 12 de marzo a los 76 años tras una larga batalla contra un agresivo cáncer de páncreas. Conocida por su talento como presentadora, autora y escritora, Bonaccorti deja un gran vacío en el mundo del espectáculo y a su hija, Verdiana, con quien mantenía un vínculo muy estrecho.
El funeral de Enrica Bonaccorti
El féretro de Enrica Bonaccorti llegó a la Iglesia de los Artistas en Roma alrededor de las 15:15, acompañado por la conmovedora melodía de ‘La lontananza’ de Domenico Modugno. Su hija, Verdiana, y su ex esposo, Arnaldo Del Piave, la acompañaron en este último adiós, recibiendo el aplauso emocionado del público presente. Entre los rostros conocidos que se dieron cita en la iglesia se encontraban Alba Parietti, Alberto Matano, Giorgio Assumma, Eleonora Daniele, Valeria Fabrizi, Dario Salvatori, Guillermo Mariotto, Ilona Staller y Gianni Ippoliti.
Las palabras de los colegas y amigos
Renato Zero, a través de un mensaje leído por Monseñor Antonio Staglianò, recordó a Enrica Bonaccorti con cariño: “Fuiste, en ocasiones, hermana, amiga, cómplice, siempre dispuesta a no dejarme desamparado. Siempre nos arreglábamos, inventándonos un oficio diferente cada día. Incluso te improvisaste mi manager para conseguirme algunos papeles”.
El artista continuó, recordando la complicidad y el apoyo mutuo a lo largo de los años: “Fue un camino infinitamente variado y cautivador. Pero de repente, me desperté y ya no estabas. Tu fresca risa, tus sonrisas educadas, tu ironía punzante y estimulante: todo es silencio y comprendo que a partir de ahí tendré que arreglármelas solo. Sin embargo, cuánto de ti permanece, cuánta energía desprende tu poesía, cuánta belleza llevas contigo. Pero sé que pasarás por mí cien, mil millones de veces, y por eso siempre dejaré esa puerta abierta”.
Alba Parietti, visiblemente afectada, expresó: “No era solo una colega, sino sobre todo una amiga. Una amiga en general de la gente, porque era una persona que tenía una gran atención hacia los seres humanos, hacia la humanidad. Ponía en primer lugar su vida, su humanidad, sus sentimientos, a su hija. Una mujer de gran talento artístico, una gran escritora, además de una gran presentadora, pero siempre, ante todo, una persona”.
Parietti añadió: “Hay muchos anécdotas, compartimos también amistades, afectos personales y, por lo tanto, muchas noches divertidas juntas. Tengo recuerdos relacionados con Renato, que hoy estará aquí, aunque no en persona, con un cálido recuerdo”.
Alberto Matano, director de ‘La Vita in Diretta’ y subdirector de Entretenimiento Diurno de la RAI, comentó: “Enrica fue una mujer de rara inteligencia y profundo carácter humano, y lo que puedo decir es que es consolador saber que, en estos difíciles meses que atravesó, sintió el abrazo de todos los que la queríamos”.
Guillermo Mariotto recordó sus conversaciones en el camerino: “Las conversaciones más largas las tuvimos frente al espejo, y frente al espejo se dicen más cosas que frente a la televisión. Quiero despedirme de ella con mi presencia”.
Homenaje de la RAI
La capilla ardiente para Enrica Bonaccorti estuvo abierta ayer en la clínica Ars BioMedica de Roma, en Via Luigi Bodio 58, de 10:00 a 22:00. Hoy, se abrió de 9:00 a 12:00. El funeral comenzó alrededor de las 15:00 en la Iglesia de los Artistas, en Piazza del Popolo, donde el público pudo darle su último adiós. La ceremonia fue celebrada por Monseñor Antonio Staglianò, quien reveló a RTL 102.5: “Estudié sus Novelas y sus poemas, así me empapé de las ‘profundidades íntimas de su vida’ de las que trasciende, más allá de las apariencias, la belleza de su humanidad. En esta ‘belleza humana’ podemos reconocer la presencia del único Dios amor que Jesús nos mostró en su humanidad”.
La RAI rinde homenaje a Bonaccorti con ‘Italia Sera’ y ‘Pronto, chi gioca?’: las Teche RAI rinden homenaje a Enrica Bonaccorti con ‘Enrica Bonaccorti: la TV è garbo’, una publicación especial en RaiPlay que repasa dos momentos significativos de su carrera televisiva.
Símbolo de Rete Uno, Enrica Bonaccorti supo conquistar al público con un estilo único, capaz de unir elegancia, inteligencia y una rara profesionalidad. Una presencia discreta pero incisiva, que marcó profundamente la historia de la televisión italiana.


