El tiroteo producido este sábado en la cena de corresponsales de la Casa Blanca, en la que estaban presentes el presidente de EE.UU., Donald Trump, y la primera dama, generó escenas de verdadero pánico entre los asistentes.
Una de las protagonistas de esos momentos de tensión fue Erika Kirk, viuda de Charlie Kirk, el activista conservador que fue asesinado el pasado mes de septiembre tras recibir un disparo en un acto público en Utah.
Kirk, quien asistió al evento como invitada, fue evacuada junto al resto de los presentes, y un video difundido en redes sociales mostró cómo la también activista, de 37 años, se mostraba visiblemente aterrorizada.
En las imágenes se escucha a Kirk decir, entre lágrimas: «Solo quiero irme a casa», mientras era acompañada por un agente del Servicio Secreto hacia la salida del Washington Hilton Hotel.
La mujer no pudo contener el llanto debido al impacto emocional del momento, ocurrido apenas siete meses después de la muerte de su marido, quien fue alcanzado por una bala en el cuello durante aquel incidente en Utah.
Erika Kirk, madre de dos hijos, actualmente ocupa el cargo de CEO de Turning Point USA, la organización fundada por su difunto esposo, que promueve ideales conservadores en los campus universitarios de Estados Unidos.
