Investigadores proponen una solución tecnológica para reducir las muertes de erizos en las carreteras: la utilización de ondas de ultrasonido. El objetivo es disuadir a estos animales de cruzar zonas de alto tráfico, protegiéndolos de los accidentes.
Un estudio reciente ha revelado que los erizos europeos (Erinaceus europaeus) son capaces de oír ultrasonidos de hasta 85 kHz, una capacidad que podría ser clave para implementar esta estrategia de conservación. Los investigadores de la Universidad de Oxford, liderados por Sophie Rasmussen, realizaron pruebas con 20 erizos rehabilitados, midiendo la actividad eléctrica de su cerebro en respuesta a diferentes frecuencias de sonido.
Los resultados indicaron que el cerebro de los erizos reaccionaba a sonidos entre 4 y 85 kHz, con una sensibilidad máxima alrededor de 40 kHz. Esta información es crucial para diseñar repelentes de sonido dirigidos específicamente a los erizos, sin afectar a otras especies o a los humanos, cuya capacidad auditiva se limita a un rango de 20 Hz a 20 kHz.
Se estima que hasta un tercio de los erizos de poblaciones locales mueren atropellados cada año, lo que subraya la urgencia de encontrar soluciones efectivas para proteger a estos animales en declive.
